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Calendario NBA 2021/22: Fechas claves

La NBA, se disputa entre octubre y junio, pero antes, durante y después de ese periodo existen numerosas fechas clave y fechas límite que son vitales a la hora de entender el calendario NBA.
Las fechas definitivas para la temporada NBA 2021-22 son las siguientes:
Mercado NBA 2021: el 2 de agosto de 2021 se empezaron a acordar nuevos contratos y traspasos.
Pretemporada 2021: el 28 de septiembre se abrirán los campos de entrenamientos para todos los equipos.
Partidos pretemporada 2021: entre el 1 y 16 de octubre cada equipo disputará entre 4 y 6 partidos.
Inicio temporada 2021-22: el 19 de octubre comenzará la temporada regular de 82 partidos.
All-Star 2022: se disputará en Ohio entre el 18 y 20 de febrero de 2022.
Descanso temporada: entre el 18 y 23 de febrero de 2022 no habrá temporada regular.
Segunda parte de la temporada: a partir del 24 de febrero de 2021.
Final temporada regular: 10 abril de 2022.
Torneo play-in para acceder a playoffs: entre el 12 y 15 de abril de 2022.
Playoffs 2022: a partir del 16 de abril de 2022.
Finales 2021: a partir del 2 de junio con el objetivo de terminar no más tarde del 19 de junio de 2022.
Draft 2022: 23 de junio de 2022.

Equipo 75 Aniversario NBA

La NBA anunció a los componentes del equipo 75 aniversario NBA en octubre de 2021. En esta prestigiosa lista de 76 jugadores se encuentran la inmensa mayoría de los mejores jugadores que han pasado por la liga. La lista incluye a 76 hombres, uno más de los esperados, debido a que hubo un empate a votos entre los dos últimos elegidos, un dato que nunca fue revelado.

Allen Iverson
Anthony Davis
Bill Russell
Bill Sharman
Bill Walton
Billy Cunningham
Bob Cousy
Bob McAdoo
Bob Pettit
Carmelo Anthony
Charles Barkley
Chris Paul
Clyde Drexler
Damian Lillard
Dave Bing
Dave Cowens
Dave Debusschere
David Robinson
Dennis Rodman
Dirk Nowitzki
Dolph Schayes
Dominique Wilkins
Dwyane Wade
Earl Monroe
Elgin Baylor
Elvin Hayes
Gary Payton
George Gervin
George Mikan
Giannis Antetokounmpo
Hakeem Olajuwon
Hal Greer
Isiah Thomas
James Harden
James Worthy
Jason Kidd
Jerry Lucas
Jerry West
John Havlicek
John Stockton
Julius Erving
Kareem Abdul-Jabbar
Karl Malone
Kawhi Leonard
Kevin Durant
Kevin Garnett
Kevin Mchale
Kobe Bryant
Larry Bird
LeBron James
Lenny Wilkens
Magic Johnson
Michael Jordan
Moses Malone
Nate Archibald
Nate Thurmond
Oscar Robertson
Patrick Ewing
Paul Arizin
Paul Pierce
Pete Maravich
Ray Allen
Reggie Miller
Rick Barry
Robert Parish
Russell Westbrook
Sam Jones
Scottie Pippen
Shaquille O’neal
Stephen Curry
Steve Nash
Tim Duncan
Walt Frazier
Wes Unseld
Willis Reed
Wilt Chamberlain

El límite salarial de la NBA

A mediados de los años 80, en esa NBA que buscaba medidas para fortalecer la competición y hacer de ella algo atractivo y espectacular, la Liga llevó a cabo una serie de operaciones, como la inclusión de la lotería del Draft, con el propósito claro de aumentar la competitividad entre las franquicias y poner al espectador sobre la mesa un producto interesante.
Aunque ya estuvieran en pleno auge los Lakers de Magic Johnson y los Celtics de Larry Bird, con algunas inclusiones de los Rockets o de los 76ers en estas batallas ochenteras, la NBA distaba mucho de ser todo lo que representa en el siglo XXI.
En ese contexto de cambios, impulsados por el nuevo comisionado, David Stern, surgió el concepto de límite salarial, que entró en vigor en la temporada 1984-85. Se fijó en 3,6 millones de dólares. Eso era lo máximo que las franquicias podían gastar en salarios, aunque siempre hay excepciones y matices que pasaremos a explicar más adelante.
Sin embargo, no era la primera vez que llegaba un límite salarial a la NBA. En su temporada inaugural, cuando ni todavía se llamaba NBA (BAA), la prehistórica liga colocó el techo de gastos en sueldos en 55.000 dólares. El salario medio de los jugadores era de entre 4.000 y 5.000 dólares anuales, aunque estrellas como John Fulks se fueron hasta los 8.000. El mejor pagado, no obstante, en esa 1946-47 fue Tom King, quien  se marchó hasta los 16.500 dólares, aunque en esa nómina aunaba su trabajo como jugador y otras obligaciones administrativas y de despacho para los Detroit Falcons.
La evolución del límite salarial
De esos 3,6 millones de 1984-85 a los 99,026 millones de la 2017-18, las más de tres décadas de límite salarial han arrojado un incremento lógico según ha evolucionado en 30 años el valor del dinero. Sin embargo, aunque la tendencia en general ha sido que cada año el salary cap fuera superior al anterior, ha habido notables excepciones, como en el curso 2009-10, cuando se detuvo en 57,7 millones de dólares, un millón menos que en la 2008-09 (58,7). No era la primera vez que el tope salarial registraba un bajón. Así, en la 2002-03 descendió hasta los 40,3 millones de dólares, cuando en la 2001-02 había llegado hasta los 42,5.
Además, entre la 2010-11 y la 2012-13, el tope salarial se congeló en 58 millones, con una ridícula subida de 679.000 dólares para la 2013-14 (58,67). Todo aquello acaeció antes de la era dorada del tope salarial, que en 2016 vio cómo pasaba de los 70 millones del curso 2015-16 a los 91,4 con vistas a la 2016-17. Una subida de 21 millones de dólares —un 30% de golpe—, lo nunca visto en la NBA y que provocó un salvaje mercado con más de 3.000 millones de dólares comprometidos durante el verano de 2016. La tendencia alcista continuó, aunque con menos explosión de lo esperado, en la 2017-18, donde el tope rodeaba ya la frontera de los 100 millones (99 millones de dólares).
¿Cómo se calcula el límite salarial?
Antes del 1 de julio de cada año, fecha que marca el inicio de las operaciones para esa temporada, la NBA debe fijar el tope salarial para la campaña que entra. El cálculo no se hace a la ligera, sino que está directamente relacionado con los ingresos que hayan tenido la liga y las franquicias, en la temporada anterior, y que muchas veces están directamente vinculados con la economía a niveles más generales. No es casualidad que la época de crisis mundial que vivió el planeta coincidiera con el descenso y posterior congelación de la masa salarial entre 2009 y 2014.
El cálculo del límite salarial viene dado por el BRI (Basketball Related Income), esto es, la mayoría de los ingresos que recibe la NBA y los propietarios de la NBA en el curso anterior (y de los que los jugadores son dueños de un porcentaje alto, batalla sobre la que se centró el cierre patronal de 2011). Además de ese Basketball Related Income, los beneficios proyectados para la siguiente temporada son la otra base sobre la que se asienta el límite salarial. Aquí, en estos beneficios que llegan, tiene un peso vital el concepto de derechos de televisión. El nuevo contrato de televisión que entró en vigor en la 2016-17 fue la razón principal del espectacular aumento del tope salarial en el verano de 2016.
Excepciones
Lo decíamos, cada límite en la NBA generalmente suele venir acompañado de su excepción correspondiente, de una serie de criterios que pueden permitir al equipo en cuestión saltarse esa limitación. Con el tope salarial sucede lo mismo.
El límite en salario de la NBA es menos rígido de lo que pueda parecer sobre el papel. De hecho, la liga de baloncesto es considerada soft cap, es decir, con un límite salarial suave, que permite saltárselo en ocasiones concretas. Otras competiciones por equipos del deporte profesional estadounidense son más severas. La NFL y la NHL son consideradas hard cap.
Así, en la NBA hay un buen número de excepciones para que las franquicias puedan añadir jugadores aunque estén por encima del tope salarial o se sitúen por encima del mismo una vez completada la operación. Todas ellas están explicadas en este glosario, pero citamos algunas de las más importantes:
Non-Taxpayer Mid-Level Exception: excepción para los equipos que no paguen impuesto de lujo.
Taxpayer Mid-Level Exception: excepción para los equipos que paguen el impuesto de lujo.
Mid-level Exception para Room Teams: excepción para equipos que estén por debajo del tope salarial (Room Teams) que permite realizar contratos a agentes libres.
BiAnnual Exception: excepción únicamente válida para equipos que no paguen el impuesto de lujo.
Disabled Player Exception: excepción que podrá usarse cuando un jugador caiga lesionado para el resto de la temporada.
Traded Player Exception: para equipos que no paguen el impuesto de lujo para firmar a jugadores que sustituyan a otros jugadores traspasados,
Minimum Salary Exception: permite a los equipos que están por encima del límite salarial adquirir jugadores mediante un contrato por el salario mínimo.
Bird Rights y Early Bird Rights, para que las franquicias puedan renovar a sus jugadores que han permanecido tres o dos años con ellas, respectivamente. Y Non Bird Rights, usada para retener a nombres que han estado un curso o menos con los equipos.
Con estas herramientas, las franquicias tienen la posibilidad de añadir o renovar jugadores aunque se estén o se coloquen por encima del límite salarial. Cada excepción y cada franquicia tiene su contexto y sus reglas, eso sí.
Impuesto de lujo
Si para la 2017-18 el límite salarial era de 99 millones, el impuesto de lujo se situó en 119,266 millones. Superada esta barrera en nóminas, las franquicias deben pagar una penalización, un impuesto de lujo. Los Cleveland Cavaliers son los mejores exponentes contemporáneos de esta realidad. En el verano de 2017 añadieron a Derrick Rose por el mínimo salarial, pero ese poco más de 2 millones por un año supuso un gasto en las arcas de los de Ohio de más de 10 millones, incluido el impuesto de lujo y el extra de que Cleveland es tax repeater, es decir, vuelve a pagar el impuesto de lujo. Y eso se penaliza más.
Por tanto, como vemos, una franquicia que se vaya más allá de los 99 millones en salarios sí puede acometer operaciones, usando las excepciones señaladas y sin penalización siempre que no entren en territorio de impuesto de lujo. Ahí las cosas se complican, aunque todavía la NBA deja un margen más de 5 millones para los pagadores del impuesto de lujo donde pueden maniobrar. El Apron, en 124,226 millones para la 2017-18, es la última barrera salarial. Superado el Apron,  las franquicias no pueden afrontar operaciones con jugadores valiéndose de algunas herramientas que, en otras situaciones salariales, sí podrán emplear. Aumenta o decrece cada curso en relación a lo que suceda con el tope salarial y el impuesto de lujo.

Contratos: Contrato de 10 días

Hasta la llegada de la dualidad two-way contract, los contratos de 10 días eran la única forma que tenían las franquicias de disponer de jugadores sin necesidad de ofrecerles un contrato estándar. Los contratos de 10 días son unas relaciones laborales temporales y las franquicias suelen emplearlo o bien para probar jugadores de cara al futuro cuando la temporada está perdida, bien para cubrir bajas puntuales o bien para tratar de dar retoques a las plantillas con la libertad de maniobrar que otorga su corta duración.
¿Cuáles son las fechas clave de los contratos de 10 días?
Las franquicias de la NBA pueden firmar este tipo de acuerdos desde el 5 de enero de cada temporada, incluso si este día cae en festivo, y hasta 10 días antes del último partido de la temporada regular o, en su defecto, hasta el encuentro número 80 de la campaña. Más allá de estas barreras, las franquicias no pueden extender un contrato de 10 días a un jugador.
¿Cuántos contratos de 10 días puede firmar una franquicia?
Depende del número de jugadores que una franquicia tenga en la plantilla. Para este recuento se tienen en consideración los jugadores activos, inactivos y también otros que estén bajo un acuerdo de 10 días, pero no se cuenta a aquellos que figuren con un acuerdo two-way. Así, si un equipo tiene 15 jugadores, no podrá añadir ningún contrato de 10 días; con 14, podrá llevar a cabo uno; con 13 podrá firmar dos contratos de 10 días y con 12 podrá tener hasta tres huecos en la plantilla con este tipo de acuerdos.
Además, una franquicia sólo puede firmar a un jugador en una misma temporada dos contratos de 10 días como máximo. Tras ello, o le renueva hasta el final de curso como mínimo o le deja ir libre.
¿Cuál es el salario?
Aunque es negociable, en la mayoría de los casos se trata de una nómina prorrateada del salario mínimo anual establecido según la experiencia del jugador. Si es novato, ganará lo correspondiente a 10 días del total del sueldo anual de los rookies. En la 2016-17 esa cantidad fue de 31.969 dólares. Para un veterano de un año, las ganancias por 10 días fueron de 51.449 dólares. Para aquellos jugadores con dos o más años de experiencia, el cheque se elevó en la 2016-17 hasta los 57.762 dólares. Un jugador puede firmar cuantos contratos de diez días considere, siempre que no supere el límite de dos por franquicia en un mismo curso. Veamos unos ejemplos.
Quinn Cook debutó en la NBA en la campaña 2016-17. Lo hizo con los Mavericks, con los que suscribió un acuerdo de 10 días, a razón de 31.969 dólares. Después, firmó otros dos contratos temporales con los Pelicans, por la misma cantidad de 31.969 dólares cada uno. Tras ello, New Orleans le firmó un contrato de varios años para quedárselo en propiedad.
Axel Toupane, que ya tenía experiencia previa en la NBA, firmó también un contrato de 10 días por valor de 51.449 dólares, al haber jugado sólo un año en la competición. Por último, Manny Harris, con varios cursos de trabajo en la NBA a sus espaldas, se fue hasta los 57.762 dólares por cada uno de los dos contratos de 10 días que acordó con los Mavericks. En este tipo de jugadores, la cantidad a percibir puede ser algo mayor que los 57.762 dólares, pero la diferencia la asume la NBA, no la franquicia.
¿Duran exactamente 10 días?
Lo lógico es que sí, porque según el calendario están pensados para que se prolonguen durante semana y media, periodo en el cual una franquicia juega al menos tres partidos. Sin embargo, ha habido casos en los que el mínimo de tres partidos que establece este tipo de acuerdos se ha alargado algunas jornadas más de los 10 días, como le sucedió a John Lucas III en 2015, con Detroit. Entonces, el parón del All Star estiró el calendario y los Pistons jugaron esos tres encuentros en 13 días, por lo que Lucas III recibió su nómina correspondiente a 13 días, no a 10.
¿Pueden ser despedidos dentro del contrato?
Sí. Un jugador puede ver finalizado su contrato de 10 días antes de que concluya de forma natural. En ese caso, el afectado se convierte en agente libre de forma automática y no debe esperar 48 horas, como cuando se produce un despido ordinario, a que le reclame ninguna franquicia. Además, la cantidad estipulada para ese contrato de 10 días está plenamente garantizada desde el momento de la firma, independientemente de que se cumpla completamente la vinculación o se termine antes de lo establecido. Es habitual que las franquicias NBA corten a jugadores con contratos de 10 días en caso de que una lesión les impida seguir jugando ya que ocupa un puesto en la plantilla y no pueden aprovechar sus servicios.
Fue el caso de Pierre Jackson, quien vio cómo dos días después de suscribir su segundo acuerdo por 10 días con los Mavericks Dallas prescindía de sus servicios. Jackson también sirve de ejemplo para ver cómo un jugador con contrato estándar puede ser despedido y, pasados los días de rigor estipulados, fichado con un acuerdo temporal. El 7 de enero de 2017, fecha límite en que los contratos no garantizados se convertían en garantizados en la NBA, era cortado por los Mavericks, que le extendían el 15 de ese mismo mes un contrato por 10 días adicionales.
Eso sí, un contrato two-way contract jamás puede ser convertido en un contrato temporal.

Contrato dual

Los two-way contracts, o contratos duales, son una nueva forma de relación laboral entre los jugadores y las franquicias de la NBA que ha entrado en vigor con el inicio de curso 2017-18. Se trata de un contrato híbrido, mediante el cual el jugador que lo firma puede prestar sus servicios tanto para un equipo de la NBA como para su afiliado de la G League.
Ahora, con los contratos duales, el protagonista puede estar hasta un máximo de 45 días con el plantel de la NBA y la franquicia que le extiende este acuerdo es dueña de sus derechos, por lo que no tiene que temer que otro rival fiche a su jugador, algo que sí podía suceder hasta el momento.
Los two-way contracts no terminan con los contratos de 10 días, sino que se tratan de algo complementario para dar más protección a la franquicia que los firma de cara a retener a sus piezas. Un jugador que suscribe un acuerdo dual está obligado, mientras dure este contrato, a jugar exclusivamente en el equipo de la NBA que lo adquiere, o bien con su franquicia afiliada en la G-League.
La temporada en la NBA dura 170 días, de los cuales un jugador bajo contrato two-way sólo puede estar como máximo 45 una franquicia de la liga. Durante ese periodo, el jugador recibirá una parte proporcional del salario mínimo anual de la NBA, establecido para la 2017-18 en 815.615 dólares. Cuantas más jornadas esté, mayor será la parte de ese salario que reciba. El resto de días, el jugador los pasará bajo la disciplina de la G League. En ese caso, su nómina será igualmente una proporción del salario máximo anual de la competición, cifrado en 75.000 dólares, cantidad que se incrementará un 3% anualmente.
Así, entre lo ganado por su estancia en la NBA y lo recibido por su trabajo en la G League bajo el acuerdo two-way, un jugador que haya apurado los plazos y haya estado 45 días en NBA y 125 en G League puede ganar como mucho en un curso unos 280.000 dólares. Los pagos se hacen en cheques quincenales e incluyen la prorrata de ambos sueldos.
¿Cuántos two-way contracts puede firmar una franquicia de la NBA?
Hasta la fecha, el número máximo de jugadores en una plantilla de la NBA era de 15. Sin embargo, los contratos duales permiten alargar ese número hasta 17. Una franquicia de la NBA sólo puede tener dos contratos duales a la vez. Si no dispone de ningún jugador con este tipo de relación laboral, el número de piezas de su roster no varía con respecto a lo visto hasta ahora, es decir, un total de 15 y 13 activos. Si dispone de un contrato dual, el número se eleva hasta 16, con 14 activos. Y si presenta dos jugadores con contrato dual, la cifra de miembros de la plantilla se eleva hasta los 17, con 15 activos.
¿Quién puede firmar un two-way contract?
Cualquier jugador que no tenga más de tres años de experiencia en la NBA puede suscribir este tipo de contratos duales. La norma impide además que un jugador pueda jugar más de tres años bajo un two-way contract con el mismo equipo. Para este curso 2017/18, la NBA ha puesto de fecha límite el 15 de enero como momento hasta el que se pueden establecer este tipo de uniones. El 20 de enero todos los contratos two-way se convierten en completamente garantizados.
Un contrato dual no puede ser renegociado mientras que esté en vigor ni tampoco convertido en un contrato de 10 días. Pero lo que sí que puede suceder con este tipo de acuerdos es que se conviertan en un contrato estándar de la NBA, con el salario mínimo estipulado para el jugador según sus años de servicio, y prorrateado desde la fecha en que se firma. El límite para ello es el último partido de la temporada regular del último año en el que el jugador esté bajo un contrato two-way. Las franquicias y los jugadores son libres para negociar desde el primer momento la conversión de contrato dual en contrato estándar. Si esto sucede, la fecha para que el jugador pueda ser traspasado a otro equipo es de tres meses desde la firma o el 15 de diciembre como tope en el calendario.
Además, el contrato híbrido no recoge en líneas generales ni bonus ni cláusulas como la Early Termination Option, que permite a los jugadores finalizar sus vinculaciones con las franquicias antes de la conclusión de los acuerdos.
Otras particularidades del contrato two-way
Un jugador que tenga un contrato estándar con alguna franquicia y que haya sido cortado con una bonificación superior a 50.000 dólares, no podrá jugar para su equipo afiliado en la G League ni tampoco firmar durante todo ese curso un contrato dual con ningún equipo. La razón de este hecho radica en que lo cantidad máxima garantizada del contrato two-way (sin añadir lo que se perciba por la estancia en la NBA) es de 50.000 dólares.
Un contrato estándar puede pasar a ser two-way. Ello se realiza a través de la opción Exhibit 10, recogida cuando se suscribe el contrato entre jugador y franquicia. Cada franquicia puede firmar seis contratos con la opción Exhibit 10. Esta vía es la que permite que un acuerdo estándar pase a ser dual, pero para ello debe hacerse siempre antes de que empiece la temporada. Un acuerdo con Exhibit 10 tiene que ser un contrato por el mínimo salarial, por una campaña y no puede incluir ni bonus ni compensaciones económicas por despido.
Aunque aquí hay matices, porque los contratos con Exhibit 10 también recogen la opción del corte al jugador. En ese caso, reflejan una cantidad de entre 5.000 y 50.000 dólares de compensación si afectado firma por la G League, firma luego por una franquicia de esa competición y está allí al menos 60 días. Una franquicia sólo puede incluir este bonus si tiene un equipo afiliado en la G-League.
Si el jugador no es despedido, pero su contrato estándar pasa a ser two-way, puede incluirse una compensación de entre 5.000 y 50.000 dólares para el interesado. La norma, además, no pone impedimentos para que un acuerdo estándar que se convierte en dual pueda volver a ser después estándar.
Agente libre
Un contrato two-way no cuenta dentro del tope salarial de las plantillas de la NBA. Un jugador con acuerdo dual puede ser traspasado 30 días después de la firma, pero jamás creará una excepción de traspaso en las franquicias.
Cuando el acuerdo dual expira y un jugador haya estado dos temporadas con un equipo bajo el régimen two-way, esa franquicia tendrá derechos Early Bird para renovarlo. Además, será agente libre restringido si la última campaña de su contrato dual ha estado asignado al menos 15 días a un plantel de la NBA. En el resto de los casos, afrontará el mercado como agente libre sin restricciones.
Los playoffs, prohibidos
El two-way contract impide que un jugador se implique directamente en las eliminatorias por el anillo. Puede viajar, entrenar y ser parte de la expedición, pero bajo el régimen de un contrato dual no puede jugar los playoffs. Esos días que pueda estar con el equipo de la NBA no cuentan dentro de los 45 establecidos, como tampoco lo hacen los correspondientes al training camp.

Waivers

Cuando un jugador con contrato en vigor es despedido por una franquicia de la NBA, inmediatamente no pasa a ser agente libre, sino que durante 48 horas permanece en la lista de waivers. En ese periodo, que da inicio cuando el despido se formaliza oficialmente, cualquiera de las otras 29 franquicias de la liga pueden reclamar al jugador y ficharlo, con la condición de que asuman el contrato que tenía con su anterior equipo. Si pasadas esas 48 horas ningún plantel reclama al jugador, este se convierte en agente libre sin restricciones.
En líneas generales, así de desarrolla el concepto de los waivers, aunque tiene más aristas y algunas apreciaciones más profundas que pasamos a explicar.
¿Qué sucede si dos o más equipos reclaman el contrato del mismo jugador?
Si esto ocurre, la NBA establece que el plantel con el peor récord de victorias-derrotas sea el que se lleve la puja. Hasta el 1 de diciembre, para dirimir esta disputa, se tienen en cuenta los resultados de la campaña anterior. A partir de esa fecha, se resuelve según lo que dicte el récord de la campaña en curso.
Requisitos para reclamar el contrato
Si una franquicia desea a un jugador de la lista de waivers, además de tener que reclamarlo dentro de ese espacio de 48 horas, que incluye festivos y fines de semana, debe cumplir con otros puntos para que la operación se lleve a cabo con éxito. No siempre las franquicias pueden asumir contratos de los waivers, por mucho que lo deseen.
Así, para que una franquicia esté en disposición de reclamar un contrato de un jugador despedido debe cumplirse al menos una de estas condiciones:
– Tener suficiente masa salarial para asumir la nueva nómina entrante.
– Disponer de una disabled player exception o de una traded player exception por al menos la cantidad del salario a asumir.
– Que el contrato del jugador llamado desde los waivers sea por una o dos campañas y por el mínimo salarial.
Cuando una franquicia se hace con el contrato del jugador, también asume su salario y el antiguo equipo queda liberado de él. Sin embargo, y es lo más frecuente, si pasadas las 48 horas de rigor nadie ficha al jugador cortado, la franquicia que lo despide es la que debe afrontar lo que le quede de sueldo en su contrato. Esta cantidad figurará para la masa salarial, aunque la NBA es flexible en estos casos y recoge puntos como el hecho de poder estirar el pago del salario durante algunas temporadas.
Fue el caso Justin Hamilton, por ejemplo. El estadounidense fue cortado por los Raptors en julio de 2017 y su sueldo pendiente, 3 millones para la 2017-18, quedó establecido en abonarse durante tres cursos, a razón de un millón de dólares por curso. Con ello, los Raptors, en lugar de comprometer 3 millones de su masa salarial para el próximo año, sólo hipotecaban 1 millón y los 2 restantes los repartían entre la 2018-19 y la 2019-20. Pueden parecer cifras insignificantes, pero por la forma en que se mueven las franquicias, ajustando cada centavo para no incurrir en el impuesto de lujo, este tipo de maniobras de estiramientos salariales son acciones muy útiles y calculadas.
Además, si un jugador que no ha sido reclamado y se ha convertido en agente libre llega a un acuerdo con un nuevo equipo antes de que su contrato con la antigua franquicia termine, esta puede reducir un poco la cantidad de dinero que le adeuda.
Fechas límite
Todo jugador que haya sido cortado más allá del 1 de marzo no podrá jugar los playoffs de esa campaña en curso si firma por otro equipo. La fecha del 1 de marzo es la tradicional para estos casos en la NBA, aunque excepciones del calendario, como el cierre patronal de la 2011-12 que retrasó el inicio de la temporada regular a diciembre, ocasionaron cambios también en esta fecha límite. Así, en 2012, fue el 23 de marzo.
Si alguien es traspasado y después cortado por su nuevo equipo, el jugador no puede regresar a la franquicia que lo traspasó hasta que pase un año desde que se produjera la operación o hasta el 1 de julio posterior a que su contrato original expire, lo que suceda antes.
Otras consideraciones
Si una franquicia despide a un jugador, no puede arrepentirse y deshacer la operación. Si el plantel nuevo que quiera reclamar al jugador desde los waivers tiene los 15 puestos del la plantilla ocupados, no necesita cortar a nadie ni hacer hueco hasta que el fichaje se vaya a hacer efectivo. Puede reclamar al nuevo jugador y a partir de entonces despedir a uno de su plantilla para hacer hueco al nuevo.
Independientemente del número de fichajes que haga un equipo desde los waivers, la franquicia no pierde su puesto en la clasificación de los 30 planteles empleada, hasta el 1 de diciembre siguiente, para resolver el lugar donde va a parar un jugador reclamado en el caso de que varias entidades lo soliciten.
En muchas ocasiones, un jugador cortado no es reclamado por una franquicia interesada, sino que esperan a que pase el plazo de 48 horas para así poderle firmar un nuevo acuerdo, por menos salario del que supondría asumir su anterior contrato.

Exhibit 9 Contracts

Un contrato Exhibit 9 es un tipo de acuerdo orientado principalmente a los training camp y que otorga bastante margen de maniobra a las franquicias. Está dirigido a esos jugadores que, durante la pretemporada, luchan por ganarse un puesto en plantilla definitiva de un equipo. Básicamente, el formato Exhibit 9 da libertad a una franquicia para cortar a un jugador que ha caído lesionado durante la pretemporada, sin necesidad de tener que retenerle en el roster y sólo abonándole 6.000 dólares de compensación.
Los acuerdos firmados por los jugadores para realizar la pretemporada, conocidos en el argot de la NBA como los contratos de verano, pues es en esta fecha cuando se suscriben, suelen ser en general no garantizados. Sin embargo, si en ellos no se incluye el punto Exhibit 9, la franquicia en cuestión podría tener muchos problemas si uno de sus jugadores cae lesionado durante la pretemporada. 
Un contrato con Exhibit 9 debe ser por una temporada y tiene que ser por el mínimo salarial. La NBA no tiene en cuenta la masa salarial de los equipos cuando se firman estos acuerdos, en el sentido de que las franquicias sólo se deben preocupar de tener espacio salarial suficiente para encajar estos contratos si finalmente el jugador forma parte del equipo en la temporada regular. Hasta entonces, nada.
Además, para que un equipo pueda firmar un acuerdo con Exhibit 9, debe tener previamente ya contratados 14 jugadores en el roster. Esto crea curiosas situaciones. Muchas veces nos fijamos en que algunos nombres han sido cortados incluso antes de empezar la pretemporada, sin ninguna oportunidad para demostrar si valen o no. Estas contrataciones y despidos las llevan a cabo las franquicias para tener 14 jugadores en el momento en el que quieran añadir una pieza con Exhibit 9, sobre la que sí tienen algún interés de que pueda lograr hasta la temporada regular.
Los 6.000 dólares no son apenas una cantidad que compense los gastos médicos en caso de lesión, pero más allá de eso, la llave de la Exhibit 9 permite a las franquicias probar jugadores, con una responsabilidad limitada sobre ellos en caso de lesión, y sin la amenaza de cargar con un lastre económico y de puestos en la plantilla si no están disponibles por problemas físicos. Para los propios jugadores, puede ser ventajoso en el sentido de que las franquicias están más abiertas a adquirirlos y testarlos desde la libertad de maniobra que otorga la opción Exhibit 9.

Exhibit 10

Un Exhibit 10 es un acuerdo entre franquicia y jugador por el mínimo salarial y sin dinero garantizado. Ya saben que los equipos pueden tener hasta 15 jugadores con contrato estándar, más dos con contrato dual, al inicio de la Temporada Regular. Pero hasta que llega ese momento, esa cifra de 15 fichas puede ser elevada hasta los 20 jugadores para realizar el Training Camp. Pues bien, muchos de estos jugadores trabajan en esa pretemporada bajo el Exhibit 10.
No deja de ser un contrato de verano, con la particularidad de contener un interesante bonus para el jugador que lo suscribe. Si es cortado antes de que arranque el curso y se enrola en el equipo afiliado de la G League de la franquicia en cuestión y permanece en ese plantel 60 días, cobrará un bonus de 50.000 dólares. Ese premio arranca en 5.000 dólares y si el jugador resiste dos meses en la liga menor se eleva hasta el tope los 50.000 dólares, a los que hay que sumar los 7.000 dólares mensuales de salario único para todos los jugadores de la G League.
Otra forma de ganar esos 50.000 dólares es si el contrato Exhibit 10 es convertido en contrato dual, por lo que el jugador automáticamente recibe ese dinero, aunque sea despedido al día siguiente.
Una franquicia puede tener a la vez un máximo de seis acuerdos Exhibit 10 cada año. Estos contratos solo pueden ser convertidos en duales antes de que arranque el curso. De duales luego pueden pasar a ser contratos estándar.  Además, la cantidad a abonar por bonus al jugador, en el que caso de que se de esa situación, no cuenta de cara al tope salarial ni al Impuesto de Lujo, algo muy importante ya que hay equipos que rozan esa frontera y a los 1ue 50.000 dólares de nada les podrían generar una factura más alta.

Excepción de salario mínimo

La Excepción de salario mínimo o Minimum Salary Exception es una de las excepciones salariales más usadas por las franquicias de la NBA. La Minimum Salary Exception permite a los equipos que están por encima del límite salarial adquirir jugadores mediante un contrato por el salario mínimo.
Al diferencia de otras excepciones, la Minimum Salary Exception puede ser empleada varias veces por las franquicias en una misma campaña, ya sea acudiendo a la agencia libre o a través de un traspaso.
¿Cómo funciona esta excepción?
Un equipo pagador del impuesto de lujo que necesite sí o sí incorporar piezas, tiene la puerta abierta para hacerlo sin limitaciones mediante la Minimum Salary Exception. Sin embargo, a pesar de que puedan enrolar jugadores cuando están por encima del tope salarial, los salarios del fichajes añadidos mediante esta excepción sí repercuten en la masa salarial y en el cálculo para determinar la cantidad a pagar en elcomentado impuesto de lujo.
Además, como extra para motivar a los equipos a que fichen a jugadores veteranos, la NBA reintegra parte del salario del jugador fichado por la Minimum Salary Exception si tiene dos o más años de experiencia en la liga.
El acuerdo firmado con la Minimum Salary Exception debe ser por una temporada o dos. A diferencia de otras excepciones, donde la prorrata de los salarios se aplica a partir del 10 de enero, en la Minimum Salary Exception se aplica desde el primer día de la temporada. Los fichajes realizados por la Excepción de salario mínimo pueden ser incluidos en los cuadrantes de masa salarial en un posterior traspaso, aunque el contrato no esté garantizado. Es decir, sin un determinado jugador firma por el mínimo de veterano con la Minimum Salary Exception y presenta un sueldo de 1,3 millones no garantizado por una temporada, a la hora de ser traspasado esa cantidad sí cuenta como masa salarial liberada para la franquicia que se desprende de él.
Los contratos de 10 días suelen ser el escenario donde más se aplica esta Minimum Salary Exception, por tratarse de la única manera que muchos equipos tienen de acomodar jugadores dentro de su masa salarial.
Salario mínimo
El sueldo mínimo en la NBA se calcula según los años de experiencia del jugador en la liga. Así, un novato que debutara en la competición durante la 2017-18 percibiría un total de 815.615 dólares. La cantidad se incrementa cuanta mayor sea la experiencia del interesado.
Los Cavaliers son un ejemplo ilustrativo del mínimo salarial. Para la 2017-18 firmaron algunos jugadores bajo ese rango, como José Manuel Calderón, quien con más de 10 campañas en liza firmó por el máximo dinero permitido dentro de los contratos mínimos, esto es, 2,32 millones de dólares en un curso. Derrick Rose, quien también firmó por el mínimo con Cleveland, ganará un poco menos que su nuevo compañero, toda vez que sus 9 temporadas de trabajo en la NBA le acercaron al límite de las 10 temporadas y le permitieron un sueldo mínimo de 2,11 millones de dólares en la 2017-18.

El impuesto de lujo en la NBA

El impuesto de lujo en la NBA es el umbral salarial que las franquicias no deben superar cada curso si no quieren afrontar penalizaciones. De cara a la 2017-28, el límite salarial para las plantillas está fijado en 99,093 millones de dólares y el impuesto de lujo en 119,266 millones de dólares. Cualquier franquicia que rebase sólo un dólar de esta última cifra, se convertirá en pagadora del impuesto de lujo, aunque siempre hay matices.
Conocido en el argot original como el luxury tax o simplemente tax, se trata de un sistema que rige en la NBA para regular el gasto en salarios, un mecanismo de control económico que obliga a las franquicias a ajustarse lo máximo posible dentro de las escalas salariales anuales permitidas si no quieren pasar por caja y pagar unas penalizaciones que, por otra parte, desde el curso 2013-14 han aumentado considerablemente.
¿Cómo funciona el impuesto de lujo?
Si durante una temporada, un plantel supera el límite permitido por la NBA en cuanto a nóminas de la plantilla se refiere para ese curso, la franquicia debe abonar una multa, un extra por haberse ido más allá del impuesto de lujo. Es decir, si para la 2017-18 el impuesto de lujo es de 119,266 millones de dólares, el equipo que lo supere se convertirá en pagador del luxury tax.
¿Cuánto es la cantidad a pagar?
Tras la firma del entonces nuevo convenio de la NBA, que acabó con el cierre patronal en 2011, se fijó la siguiente tasa, vigente para la 2011-12 y la 2012-13: 1 dólar por cada dólar excedido del límite permitido.
A partir de la 2013-14, como señalamos, esta multa se modificaba notablemente. Y se establecían las siguientes consideraciones:
Incremento del límite salarial entre 0 y 5 millones: pago de 1,5 dólares por cada dólar que lo supere.
Incremento del límite salarial entre 5 y 10 millones: pago de 1,75 dólares por cada dólar que lo supere.
Incremento del límite salarial entre 10 y 15 millones: pago de 2,50 dólares por cada dólar que lo supere.
Incremento del límite salarial entre 15 y 20 millones: pago de 3,25 dólares por cada dólar que lo supere.
Más consideraciones:
El impuesto se incrementará en 0,50 dólares por cada 5 millones más (por ejemplo el equipo que supere entre 20 y 25 millones el impuesto su tasa será de 3,75 dólares por cada dólar superado.
Los niveles del impuesto de lujo para los equipos que paguen el impuesto en al menos 4 de las últimas 5 temporadas aumentarán en 1 dólar por cada incremento (por ejemplo, si el equipo supera entre 5 y 10 millones el límite pagaría 2,75 dólares por cada dólar superado en lugar de los 1,75 dólares que marca el CBA.
Las maniobras de las franquicias para adecuar sus nóminas anuales a los baremos del impuesto de lujo son algo común desde la apertura del mercado veraniego y se prolongan durante toda la campaña. En una liga que cientos de millones de dólares al año, puede resultar llamativo que una franquicia controle hasta el último centavo salarial con las miras puestas en el impuesto de lujo, pero es cierto que las penalizaciones son tan altas que un equipo debe ajustar los salarios lo máximo posible para no incurrir en ellas.
La NBA establece si un equipo debe pagar el luxury tax, y cuánto, conforme a los salarios que esa franquicia tenga en vigor el último día de la liga regular. Por lo tanto, todas esas maniobras para recortar aquí y allí se extienden prácticamente hasta el último segundo de la temporada. Aunque el total de las franquicias de la NBA no trabajan de la misma forma en este ámbito y hay algunas, como los Cavaliers de la época de anillo de 2016, que no viven obsesionadas con afrontar el pago de penalizaciones, por muy altas que sean.
“Apron”
El Apron es la cantidad fijada sobre el propio impuesto de lujo y superada la cual, las franquicias no pueden afrontar operaciones con jugadores valiéndose de algunas herramientas que, en otras situaciones salariales, sí podrán emplear. Aumenta o decrece cada curso en relación a lo que suceda con el tope salarial y el impuesto de lujo.
Si el impuesto de lujo está situado para la 2017-18 en 119,266 millones de dólares, el Apron se coloca en 6 millones más, es decir, en 125,266 millones. Así, las franquicias que superen el umbral del Apron no podrán usar la Excepción Bianual, la Excepción de Nivel Medio o recibir jugadores mediante Firma y Traspaso. Estas operaciones sólo están permitidas para franquicias por debajo del Apron, una suerte esta de restricción y penalización extra sobre las propias multas que se imponen por rebasar el Luxury Tax.
“Hard-Capped”
Una franquicia entra en terreno Hard-Capped cuando, estando por debajo del Apron, usa su Excepción Bianual o la Excepción de Nivel Medio para contratar jugadores o recibe uno vía Firma y Traspaso. Entonces, el uso de estos mecanismos le impide colocarse por encima del Apron hasta el 30 de junio de la temporada en vigor.
Situémonos en la 2017-18, con el Apron en 125,266 millones de dólares. Si, por ejemplo, un plantel hace uso de la Excepción Bianual para adquirir un jugador, la masa salarial de la franquicia durante toda esta campaña no puede estar de ninguna manera por encima del Apron, de los 125,266 millones de dólares y la NBA invalidará o no permitirá cualquier operación que tenga como resultado una masa salarial más alta que esa cifra.
¿Qué se hace con el dinero del impuesto de lujo?
Hasta un máximo del 50% de los pagos al impuesto de lujo se podrá destinar hacia los equipos que no lo pagan. Esto es una cifra máxima, pero no hay un requisito exacto para que se cumpla y la NBA tampoco se encuentra obligada a llegar hasta ella. El resto de dinero no entregado a las franquicias, con ese mínimo del 50%, será empleado por la liga para otros asuntos propios del negocio.

Sign-and-Trade

El Sign-and-Trade, la fórmula de firma y traspaso, es un mecanismo utilizado en la NBA para llevar a cabo algunas operaciones de trasvase de un jugador de un lugar a otro. El Sign-and-Trade ocurre cuando una franquicia renueva a un agente libre para, inmediatamente después, traspasarlo a otro equipo. Sin embargo, hay una serie de premisas y condiciones que regulan este tipo de acciones.
1. El contrato fruto del Sign-and-Trade puede ser por cualquier cantidad hasta el máximo salarial, pero ha de durar tres o cuatro temporadas obligatoriamente.
2. El agente libre debe ser renovado y traspasado exclusivamente por el equipo con el que ha terminado la temporada.
3. Si el agente libre es restringido y su último equipo iguala una oferta que la haya realizado otra franquicia, y lo retiene, esta operación no entra dentro de las reglas del Sign-and-Trade y, por tanto, una vez renovado y retenido no puede ser traspasado.
4. Un equipo que está por encima de la Luxury Tax Apron, esto es, la cantidad situada por encima del impuesto de lujo, no puede adquirir un jugador por la vía Sign-and-Trade. Para la 2017-18, el impuesto de lujo está situado en 119.266.000 millones de dólares y el Apron en 6 millones más, 125.266.000.
5. En ese sentido, un equipo que adquiera un jugador mediante el modelo Firma y Traspaso no puede haber utilizado para ello la taxpayer mid-level exception, sí empleada por equipos que hayan superado el Apron en otro tipo de operaciones.
6. Un agente libre no puede ser fruto de un Sign-and-Trade una vez que haya empezado la temporada.
7. El agente libre no puede ser firmado utilizando la excepción de nivel medio o cualquier otra excepción que impida un contrato de tres años.
Un Sign-and-Trade es irreversible. Si una franquicia acuerda con el jugador llevar a cabo esta operación, la ha de completar obligatoriamente y no se puede quedar en el punto intermedio de renovarlo y luego no traspasarlo al equipo acordado previamente con el jugador.
Si un contrato nacido del Sign-and-Trade contiene bonus por firma del acuerdo, estas cantidades generalmente son pagadas al jugador por el nuevo equipo al que acude. Los bonus por traspaso suelen tener efecto en las transacciones posteriores.
¿Qué se gana con un Sign-and-Trade?
Muchas veces, este tipo de empresas están vistas más como un favor que le hace el jugador al que ha sido su equipo que como algo provechoso para él mismo. Porque la franquicia que extiende un Sign-and-Trade iba a perder al jugador en la agencia libre. Así, puede recibir algo a cambio por una pieza que igualmente no iba a poder retener y que, sin Sign-and-Trade, vería alejarse sin ninguna contrapartida.
En el caso del propio jugador, los beneficios son algo menores, ya que pierde ciertos derechos que tenía o podría haber adquirido de haber permanecido en la anterior franquicia (recibir un Designated Veteran contract, por ejemplo). Además, el salario que percibirá una vez completado el Sign-and-Trade no será mayor que el que hubiera obtenido si hubiera salido a la agencia libre (cuatro años máximo, con incrementos anuales del 5%). Un jugador que busca un Sign-and-Trade se debe poner de acuerdo con dos equipos, el de origen y del destino, en lugar de con uno si fuera agente libre. Suele mirar por este tipo de acuerdos si la franquicia donde quiere recalar está por encima del tope salarial y no lo puede enrolar directamente. Por tanto, aquí la herramienta de la firma y del traspaso sí es algo útil para sus intereses.
Con el convenio colectivo actual, el número de operaciones de este tipo han descendido, ya que los beneficios que obtiene el jugador por ellos son mucho menores que el rédito que sacaba antiguamente.

La escala salarial de los novatos

En 1994, Glenn Robinson era elegido con el número 1 del Draft por los Bucks. Big Dog, como así era apodado, entabló unas agresivas negociaciones para obtener un contrato millonario que fuera acorde con su calidad y su posición extraordinaria en el citado Draft. Robinson negoció duramente y llegó a pedir unas cifras que si ya suenan astronómicas ahora, imagínense hace 23 años. El alero demandó unos 100 millones de dólares por 10 años de contrato. Al final, aquello se quedó en algo menos de 70, pero sus pretensiones sentaron un precedente por el que la NBA no estaba dispuesta a volver a pasar. Nacía la Rookie Scale, la escala salarial de los novatos.
La situación creada con Robinson soliviantó a no pocos veteranos, quienes veían como un rookie sin experiencia en la competición era capaz de amasar, sin más restricciones que las impuestas por los Bucks en sus negociaciones, unas cantidades que ellos habían tardado en alcanzar muchos años o que directamente no habían logrado tocar con sus dedos.
La Rookie Scale se instauró ya para el Draft de 1995 y establecía una serie de marcos, temporales y salariales, para los contratos firmados a las primeras rondas del Draft. Una realidad que sigue patente dos décadas después y que limita económicamente lo que un novato de primera ronda pueda ganar en su primera etapa en la NBA.
¿Cómo funciona?
La Rookie Scale marca unos baremos salariales por los cuales, franquicia y jugador, se deben mover obligatoriamente a la hora de suscribir su vinculación. Los contratos que firme un novato de primera ronda del Draft son de dos años garantizados; el tercero y el cuarto quedan en manos de las franquicias, que disponen de opciones para ejecutar esa prolongación.
Un primera ronda del Draft, si quiere debutar en la NBA, está obligado a someterse a la Rookie Scale, puesto que es la única vía laboral que contempla la liga para que el jugador se una a ella. El salario de un debutante de primera ronda de Draft está estrictamente marcado por el puesto en que haya sido elegido. Para los tres primeros cursos de contrato, que existirían si el equipo ejecuta la primera de las dos opciones de equipo que tiene para alargar la vinculación del jugador, la nómina la dicta la posición del Draft del jugador.
La Rookie Scale fija una cantidad sellada para cada uno de los 30 picks de ese Draft, dinero que va descendiendo según sea peor la elección. Sobre esa Rookie Scale, el jugador puede firmar un contrato por un valor que oscila obligatoriamente entre el 80 por ciento de esa cantidad y el 120 por ciento. La mayoría de los jugadores firman por este 120 por ciento.
Para el cuarto año, se trata de un porcentaje sobre lo ganado en el tercero. Ese porcentaje es mayor cuanto más lejos del número 1 del Draft hubiera sido seleccionado el jugador. De modo que un número 1 de un Draft, cuando renueva por un cuarto curso, gana para la temporada un 26,1 por ciento más que en el tercero; un número 30 ve cómo el salario se incrementaría hasta un 80,5 por ciento con respecto a su tercer año, según lo establecido por la NBA para la 2017-18 y recogido por el gurú Larry Coon.
¿De cuánto dinero hablamos?
Vamos a ilustrar estos conceptos salariales con un ejemplo real, el de Markelle Fultz, número 1 del Draft de 2017. La Rookie Scale para la 2017-18 era de 5,8 millones de dólares si hablamos del pick 1, esto es, de la primera elección de la ceremonia. Fultz llegó a un acuerdo con los Sixers por esos dos años garantizados y obligatorios que marca la NBA. Para el primero de ellos, de cara a la 2017-18, su nómina marca 7,02 millones de dólares, esto es, un 120 por ciento de la Rookie Scale, de esos 5,8 millones citados. Para la 2018-19, Fulltz cobrará 8,9 millones. Si los Sixers deciden prolongar su contrato un tercer curso, esa nómina sería de 9,74 para la 2019-20 y de 12,28 para la cuarta campaña, donde el incremento va sujeto a un 26,1 por ciento más de esos 12,28 millones.
La Rookie Scale va descendiendo según sea peor la ronda del Draft. Para el número 2 de 2017, Lonzo Ball, la cantidad no era de 5,8 millones de dólares, sino de 5,2 de cara a su primer año. Ball también se unió a los Lakers por el 120 por ciento de esa Rookie Scale y se le quedaba un contrato de 6,28 millones en la 2017-18.
Si nos vamos a un ejemplo radicalmente opuesto, veremos cómo las nóminas a percibir bajan mucho conforme lo hace el número del Draft. Sin movernos de 2017 ni de los Lakers, tomaremos la muestra de Josh Hart, número 30 del Draft de ese año. Hart fue el último de la primera ronda, y alcanzó un contrato de dos años garantizados que arrojaba 1,39 millones de dólares en la 2017-18. Hart firmaba según la Rookie Scale, que para el número 30 del Draft de 2017 señalaba una 1,16 millones de dólares. Si el añadimos ese 120 por ciento por el que suelen fichar los jugadores, ya tenemos esos 1,39 millones.
Ofertas cualificadas
Un jugador que acaba contrato y que viene de la Rookie Scale, no se convierte automáticamente en agente libre, sino que puede ser agente libre con restricciones si la última franquicia con la que ha jugado y con la que ha terminado la temporada le extiende una Qualifying Offer, una oferta cualificada. Este mecanismo permite a la franquicia en cuestión tener la última palabra para decidir el futuro del jugador si le llega una oferta de otro equipo. Una buena muestra de ello fue el caso de Tim Hardaway Jr., quien durante el verano de 2017 firmó cuatro años y 71 millones de dólares con los Knicks. Procedente de los Hawks, estos se habían guardado sus derechos extendiéndole la Qualifying Offer en junio, al término de sus cuatro años de contrato bajo la Rookie Scale, pero renunciaron al jugador finalmente tras decidir que 71 millones por él eran demasiado.
Además, la oferta cualificada, basada en un incremento porcentual sobre el último salario del jugador, más de otras consideraciones deportivas, sirve para que los jugadores que la tienen sobre la mesa se aseguren un año más de trabajo completamente garantizado si no encuentran nada mejor en el mercado. Tras ese curso, se convierten en agentes libres sin restricciones. Es el caso de Nerlens Noel, quien en agosto de 2017 firmó la oferta cualificada que le habían hecho los Sixers. Noel peinó otras opciones más lucrativas, incluida un contrato mejor con los Sixers, pero finalmente apostó por los 4,1 millones de la Qualifying Offer, con la desventaja de percibir menos dinero pero con la libertad, y el riesgo, de ser agente libre sin restricciones en 2018.
Las ‘ventajas’ de ser segunda ronda
En muchas ocasiones, sobre todo para jugadores de fuera de los Estados Unidos y con acuerdos en clubes europeos, es mejor no ser primera ronda del Draft si las posiciones dentro de este grupo no son elevadas. Salir en el número 29 o en el número 30 te obliga a firmar un acuerdo, si quieres jugar en la NBA, fijo, innegociable, algo no sucede para los picks de segunda ronda, con contratos menos encorsetados. En el caso de estrellas mundiales, ser una baja primera ronda puede jugar en su contra, porque pueden ganar mucho menos de lo que, siendo segunda ronda o incluso undrafted , llegarían a amasar.

Tampering

El tampering ocurre cuando un jugador o una franquicia, directa o indirectamente, contacta o persuade a otro jugador, entrenador o general manager, bajo contrato con otro equipo, para hacerse con sus servicios. Es decir, un empleado de una franquicia con contrato en vigor con la misma no puede directamente establecer contactos con otra entidad de la NBA para cambiar de destino laboral.
La NBA es consciente de estas prácticas de tampering, pero lo cierto es que no suele actuar hasta que no haya una denuncia por parte de una franquicia afectada. A mediados de agosto de 2017 tuvimos un claro ejemplo de posible tamperingcuando los Pacers denunciaron formalmente ante la NBA a los Lakers por sus prácticas con Paul George. El alero había anunciado en junio de ese año que no tenía intención de seguir en Indiana más allá de 2018. Aquello situó a George en el mercado y los Pacers consideraron entonces que los Lakers habían ido contra las normas de la liga, es decir, se habrían puesto en contacto con George para preparar su fichaje futuro de diferentes maneras, por diferentes vías y sin tener permitido hacerlo.
Las normas en este caso para la NBA son claras: los equipos no pueden hablar sobre posibles fichajes con jugadores que tienen contrato con otros equipos, pero los directivos de las franquicias se las saltan. La agencia libre se abre el 1 de julio y es entonces, y no antes, cuando un jugador que haya terminado contrato con un equipo puede entablar contacto con otras franquicias. Sin embargo, el hecho de que ese mismo 1 de julio muchos planteles anuncien acuerdos con agentes libres deja entrever que las leyes han sido vulneradas, que ha habido contactos previos, y por tanto ha existido tampering.
En el citado caso de George y los Lakers, el enfado de Indiana fue mayor porque su entonces jugador no acababa contrato el 30 de junio de ese 2017, sino que le restaba un contrato más largo, lo que dio más motivos para la denuncia.
Multas, sanciones y ejemplos históricos
Las multas económicas se establecen a partir de 50.000 dólares. El de George por supuesto que no es el único caso de tampering o de denuncia del mismo. Antes, existieron otros, penalizados formalmente por la NBA. Por ejemplo, en 1995, la liga descubrió que Miami Heat estaban negociando con Pat Riley para incorporarle como entrenador. Riley dirigía entonces a los Knicks y los Heat asumieron pagar 1 millón de dólares a New York además de darles su primera ronda de Draft de 1996.
La liga también ha llegado a multar a franquicias, como los Hawks, Kings o Rockets, que en diversos momentos hablaron del futuro de jugadores que no eran suyos y que iban a ser agentes libres en ese mes de julio, pero que en el momento en el que se refirieron a ellos todavía estaban bajo contrato con otros equipos.
Por tanto, tanto entrenadores, como franquicias y jugadores tienen que ser muy cuidadosos a la hora de referirse al porvenir de otros miembros de la liga que no forman parte de su organización. Sin embargo, en el caso concreto de los propios jugadores, la NBA es más flexible cuando uno menciona o habla del futuro de otro compañero que no es de su mismo plantel y no suele actuar contra esta práctica por ser un hecho común y ciertamente extendido.

Duración de los contratos NBA

Duración máxima de los contratos será de 5 años para los Bird players (los que renueven por su propio equipo) y de 4 años para el resto de agentes libres.

Duración máxima de 4 años para las extensiones a los rookies excepto un máximo de 5 años para un rookie elegido como Jugador Designado con salario máximo. Las plantillas sólo pueden tener un jugador designado a la vez.

Máximo de 4 años para extensiones a veteranos excepto para aquellos veteranos que formen parte de extension-and-trades, en cuyo caso la duración máxima será de 3 años.
Incrementos anuales
El incremento máximo anual será de un 7,5% para jugadores Bird y Early Bird y del 4,5% para el resto de jugadores.

El Origen de la NBA

Las once franquicias que iniciaron la aventura de la liga fueron Boston Celtics, Chicago Stags, Cleveland Rebels, Detroit Falcons, New York Knicks, Philadelphia Warriors, Pittsburgh Ironmen, Providence Steamrollers, St. Louis Bombers, Toronto Huskies y Washington Capitols.

Una retahíla de equipos de los que tan solo Boston Celtics, New York Knicks y Warriors, ahora en Golden State, han conseguido sobrevivir hasta nuestros días.

Años más tarde, pero todavía en los 40, de las franquicias actuales se unían los Sacramento Kings (1948, Rochester Royals), Los Angeles Lakers (1948, Minneapolis Lakers), Detroit Pistons (1948, Fort Wayne Pistons), Philadelphia 76ers (1949, Syracuse Nationals) o Atlanta Hawks (1949, Tri-Cities Blackhawks), abriendo un nuevo panorama que no variaría hasta entrados los años 60. Doce años después de la última expansión, se presentaban los actuales Washington Wizards (1961, Chicago Packers), a los que siguieron los Chicago Bulls (1966), Houston Rockets (1967, San Diego Rockets), Oklahoma City Thunder (1967, Seattle SuperSonics), Milwaukee Bucks (1968), Phoenix Suns (1968), Cleveland Cavaliers (1970), Los Angeles Clippers (1970, Buffalo Braves) y Portland Trail Blazers (1970).

Llegados casi al ecuador de los años 70, los Utah Jazz (1974, New Orleans Jazz) de hoy en día abrían un nuevo periodo de crecimiento en la NBA, en el que los Brooklyn Nets (1976, New York Nets), Denver Nuggets (1976), San Antonio Spurs (1976) e Indiana Pacers (1976) se sumaban a la competición desde la ABA, con el extra de los Dallas Mavericks en 1980. Desde entonces, tan solo 7 franquicias han entrado a formar parte de la NBA, comenzando por los Miami Heat (1988), Charlotte Hornets (1988), Orlando Magic (1989) y Minnesota Timberwolves (1989), pasando por Memphis Grizzlies (1995, Vancouver Grizzlies) y Toronto Raptors (1995), y terminando con el último en sumarse, New Orleans Pelicans (2002, New Orleans Hornets).

En definitiva, una larga historia de 30 franquicias que, a pesar de conocerlas hoy en unas ciudades y unas denominaciones concretas, han ido variando a lo largo de los últimos 75 años. Unicamente los Boston Celtics, Chicago Bulls, Cleveland Cavaliers, Dallas Mavericks, Indiana Pacers, Miami Heat, Milwaukee Bucks, Minnesota Timberwolves, New York Knicks, Phoenix Suns, Portland Trail Blazers y Toronto Raptors, menos de la mitad de las 30 franquicias que conforman la liga, han mantenido su nombre y ciudad desde su creación.

Por el camino, hasta 15 franquicias han terminado desapareciendo: Anderson Packers (1949-1950), Baltimore Bullets (1947-1953), Chicago Stags (1946-1950), Cleveland Rebels (1946-1947), Denver Nuggets (1948-1950), Detroit Falcons (1946-1947), Indianapolis Jets (1948-1949), Indianapolis Olympians (1949-1953), Pittsburgh Ironmen (1946-1947), Providence Steamrollers (1946-1949), Sheboygan Redskins (1946-1951), St. Louis Bombers (1946-1950), Toronto Huskies (1946-1947), Washington Capitols (1946-1951) y Waterloo Hawks (1946-1947).

Lista Completa Camepones BBA

En los 75 años de historia de la competición, 20 son las franquicias que han conseguido ganar al menos una vez el anillo de la NBA. En cabeza, los Celtics junto a los Lakers, empatados a 17. A la cola, hasta nueve franquicias que lograron alcanzar la gloria una sola vez. De todas ellas, seis cambiaron su nombre o ciudad en algún momento de su historia, mientras que los Baltimore Bullets acabaron desapareciendo.

Esta es la clasificación completa por equipos:

  1. Boston Celtics: 17 anillos (1957, 1959, 1960, 1961, 1962, 1963, 1964, 1965, 1966, 1968, 1969, 1974, 1976, 1981, 1984, 1986, 2008)
  2. Los Angeles Lakers: 17 anillos (1949, 1950, 1952, 1953, 1954, 1972, 1980, 1982, 1985, 1987, 1988, 2000, 2001, 2002, 2009, 2010, 2020)
  3. Chicago Bulls: 6 anillos (1991, 1992, 1993, 1996, 1997, 1998)
  4. Philadelphia/Golden State Warriors: 6 anillos (1947, 1956, 1975, 2015, 2017, 2018)
  5. San Antonio Spurs: 5 anillos (1999, 2003, 2005, 2007, 2014)
  6. Detroit Pistons: 3 anillos (1989, 1990, 2004)
  7. Miami Heat: 3 anillos (2006, 2012, 2013)
  8. Syracuse Nationals/Philadelphia 76ers: 3 anillos (1955, 1967, 1983)
  9. Houston Rockets: 2 anillos (1994, 1995)
  10. New York Knicks: 2 anillos (1970, 1973)
  11. Milwaukee Bucks: 2 anillos (1971, 2021)
  12. Baltimore Bullets: 1 anillo (1948)
  13. Portland Trail Blazers: 1 anillo (1977)
  14. Rochester Royals (actuales Sacramento Kings): 1 anillo (1951)
  15. Seattle SuperSonics (actuales Oklahoma City Thunder): 1 anillo (1979)
  16. Louis Hawks (actuales Atlanta Hawks): 1 anillo (1958)
  17. Washington Bullets (actuales Washington Wizards): 1 anillo (1978)
  18. Dallas Mavericks: 1 anillo (2011)
  19. Cleveland Cavaliers: 1 anillo (2016)
  20. Toronto Raptors: 1 anillo (2019)