El nativo de Pensilvania no fue elegido en el draft en 2016 y pasó las últimas cuatro temporadas en los Chicago Bulls. En su trayectoria en la NBA, promedió 4.8 puntos por partido y aproximadamente dos asistencias y dos rebotes por partido. 

Su mejor temporada en Chicago fue la 2018-19, donde fue titular en 32 partidos. Ese año, promedió 6.7 puntos, 3.3 asistencias y 2.7 rebotes en 24 minutos por partido.