La base malagueña, estandarte del baloncesto femenino en la provincia, continuará su carrera en el conjunto esteponero, que sigue avanzando en la configuración de la plantilla de cara a la temporada 2021/22 para el debut en Liga Femenina Challenge.

Su primer fichaje para la próxima campaña no puede representar más al baloncesto femenino malagueño —como hará el club en la Liga Femenina Challenge— y es que la base Gema García es sin duda la jugadora nacida en la provincia que más lejos ha llevado el nombre de Málaga en este deporte al proclamarse subcampeona de Euroliga con Rivas Ecópolis en 2012 e internacional en todas las categorías de formación con España, además de defender los colores de la Selección Española 3×3 en el Mundial 2016 que se celebró en China y donde logró una cuarta plaza, mejor posición obtenida por la SelFem hasta el momento en este torneo, que se comenzó a disputar en el año 2012.

Ahora, y tras tres temporadas ayudando a crecer al Unicaja, toma el timón del club presidido por Eduardo Borrego con la intención de aportar su calidad, experiencia y dirección para que el conjunto siga creciendo en la campaña que supone el debut en la nueva segunda división del baloncesto femenino estatal.

Hablar de la trayectoria de Gema García es hacerlo de un amplio número de equipos, pues 17 temporadas en conjuntos que militaban en Competiciones FEB le avalan, aunque sin duda tres de ellos destacan en el historial: CD Bosco, donde debutó como profesional en la temporada 2002/03, y jugó hasta la 2011/12, coincidiendo con jugadoras de la talla de Laura Nicholls o Alba Torrens, entonces jóvenes que comenzaban a ganarse sus minutos, Noemí Jordana o Cindy Lima, además de la actual entrenadora del Celta Baloncesto, Cristina Cantero, aunque lo hizo como compañera de equipo; el segundo de ellos es el Rivas Ecópolis, donde estuvo en dos etapas diferentes y con el que, entrenada por Miguel Méndez, logró ser subcampeona de Euroliga compartiendo vestuario con otros nombres importantes del baloncesto nacional como Amaya Valdemoro, Elisa Aguilar, Anna Cruz o Laura Nicholls, de nuevo; y, por último, por orden cronológico, el Real Canoe, en el que jugó también en dos etapas, tanto en Liga Femenina como Liga Femenina 2, y que fue su último club fuera de Málaga antes de enrolarse en el proyecto de Unicaja, en el que estuvo las tres últimas temporadas, en lo que supuso el regreso a la provincia después de dejar el CB El Palo al entrar en edad senior.

La pasada campaña promedió 5 puntos, 1,7 rebotes y 2 asistencias en los 22 minutos de media que disputó en los 26 partidos de liga regular de una temporada atípica y marcada por la covid-19. Más allá de sus números, su dirección de juego, saber estar en la pista y experiencia fueron importantes para hacer jugar al equipo, como lo serán en este nuevo CAB Estepona en su debut en Liga Femenina Challenge.